Ciudad del Carmen, Campeche, 16 de agosto de 2025.-
Miedo, descontento y abandono imperan en la Universidad Autónoma del Carmen. Autoridades académicas y sindicales son señaladas por opacidad y negligencia.
Por: Redacción
En las sombras de la Universidad Autónoma del Carmen (UNACAR), crece un malestar generalizado entre estudiantes, docentes, trabajadores manuales, y administrativos, quienes, por redes sociales y medios de comunicación, alzan la voz ante un patrón de injusticias que consideran insostenible.
Abandono institucional y caos académico
Las instalaciones de la UNACAR reflejan un estado de abandono crónico: edificios deteriorados, áreas verdes invadidas por basura, baños inservibles y pasillos sin techumbres. Pero lo más grave es el colapso académico. Estudiantes de múltiples campus, contantemente enfrentan la falta de docentes con formación adecuada debido a la decisión de la secretaria académica Heidi Angélica Salinas Padilla -alineada con la rectora Sandra Martha Laffón Leal- de no contratar docentes argumentando falta de recursos, esta vez afectando a los estudiantes de ingeniería, el modus operando es desviar recursos del capítulo 1000, etiquetados para contrataciones, hacia otros rubros, alegando falta de recursos, faltando a un proceso de contratación adecuado, incumpliendo con los tiempos, las formas, normativa, sin programación, dejando en abandono a la población estudiantil. La secretaria académica, ha operado así las llamadas “economías o ahorros” de Laffon, respaldados por el Presidente del presupuesto de finanzas Juan Carlos López Cabañas y de el coordinador de RH Lic. Erik Moreno.
Sindicato fracturado y salarios en riesgo
El líder sindical Ramón Magaña es acusado de ignorar las demandas laborales, priorizando su relación con las autoridades universitarias. Tras una trifulca por derechos sindicales, Magaña fue desconocido por los trabajadores, quienes convocaron a una junta este jueves 14 de Agosto, para elegir nuevo liderazgo. Paralelamente, el coordinador de Recursos Humanos aprovecha la paciencia de los empleados, recortando salarios y generando irregularidades en nóminas que ya son llevadas a instancias legales.
Rectoría ausente y sucias maniobras políticas
La rectora Laffón Leal, en lugar de atender la crisis, se resguarda en su círculo político. Con el apoyo de la diputada Gabriela Basto -cuya preparación académica es cuestionada- y el exrector de la ultraderecha ex Rector Fuentes Mena, quien planea perpetuarse en el poder queriendo imponer a su hijo Fuentes Lugo, actual Director de la Facultad de Salud de UNACAR. Gabriela Basto ha colocado a aliados en puestos clave, como a su colaborador Lic. Zamora Hernández, Secretario General de UNACAR, a quien Laffon contrató primero como asesor, apenas con Licenciatura, Juan Carlos Cabañas, director de la Facultad de Comercio, acusado de manejar recursos universitarios sin transparencia, etc.
Estudiantes en pie de lucha
La Facultad de Ingeniería Civil es epicentro de protestas. Alumnos denuncian que, tras pagar sus reinscripciones, les redujeron materias y docentes sin explicación. Amelia García García, perpetuada en la secretaria académica desde el tiempo del ex-rector Ruz Hernández, cree que los alumnos se tienen que adecuar a lo que ellos digan sin importarles los planes académicos que deben los jóvenes cursar.
Los jubilados, sin sindicato que los respalde, y los trabajadores, cuyos salarios son vulnerados, exigen intervención urgente. Mientras, la comunidad estudiantil demanda transparencia y restitución de sus derechos académicos. La UNACAR, lejos de ser un espacio de educación, se ha convertido en un símbolo de desgobierno y violación sistemática de derechos humanos, una comunidad que por años espera que alguna autoridad muestre interés en ella.
UNIVERSIWEB Noticias locales, naciones e internacionales