A través de un riguroso protocolo multidisciplinario e individualizado, especialistas del Hospital Regional de Alta Especialidad de la Península de Yucatán lograron completar con éxito el tratamiento oncológico de una paciente de nueve años.

Por: Redacción
MÉRIDA, Yucatán, 15 de agosto de 2026.- En las instalaciones del Hospital Regional de Alta Especialidad de la Península de Yucatán (HRAEPY), perteneciente a la red IMSS Bienestar, el sonido vibrante de una campana marcó el fin de una de las batallas médicas más complejas registradas en la región.
Acompañada por su familia y por el cuerpo médico que la asistió durante meses, la pequeña Valentina realizó el tradicional “toque de campana”, acto simbólico que representa la conclusión de su tratamiento activo contra el cáncer y el inicio de una nueva etapa de vigilancia pediátrica especializada.
El logro de Valentina no solo representa una victoria personal y familiar, sino también un hito para la medicina pública de alta especialidad en la Península de Yucatán.
El caso constituyó un desafío clínico de altísima exigencia para el equipo médico debido al delicado historial de la paciente, que desde los dos años de edad, Valentina fue diagnosticada con enfermedad renal secundaria a síndrome nefrótico y glomeruloesclerosis, un padecimiento crónico que derivó en el deterioro paulatino de sus funciones renales.
A los nueve años de edad, la menor requirió un trasplante de riñón, el cual le fue otorgado gracias a la donación viva de su madre.
Sin embargo, el panorama se tornó aún más complejo cuando, apenas unos meses después de la intervención quirúrgica renal, a principios de 2026, la menor fue diagnosticada con linfoma.
La presencia de esta neoplasia exigía una intervención oncológica inmediata con quimioterapia, pero el uso de dichos fármacos representaba un riesgo latente de toxicidad que podía comprometer la viabilidad del riñón recientemente trasplantado.
Ante esta encrucijada médica, los especialistas del HRAEPY diseñaron e implementaron un protocolo terapéutico personalizado y sumamente meticuloso. El objetivo central consistió en erradicar la enfermedad oncológica sin afectar la función del injerto renal.
La estrategia requirió la intervención coordinada y simultánea de múltiples ramas de la medicina, integrando a expertos en Oncología Pediátrica, Nefrología, Terapia Intensiva Pediátrica, Infectología Pediátrica y Neurología, entre otras subespecialidades, quienes mantuvieron un monitoreo constante durante cada etapa del proceso.
Gracias a la precisión de esta labor conjunta, Valentina logró completar de manera satisfactoria sus seis ciclos de quimioterapia previstos, manteniendo intacta la función del órgano donado por su madre.
Durante la emotiva ceremonia del toque de campana, las autoridades y el personal médico recordaron que este acto marca el cierre de la fase terapéutica agresiva y da paso a un estricto programa de seguimiento para garantizar la remisión a largo plazo.
María José Cantó, madre de la menor y donante del riñón, expresó su gratitud hacia el personal de salud que los acompañó a lo largo de este intrincado trayecto.
Destacó el trato humano, la empatía y la capacidad técnica mostrada por los médicos, enfermeras y personal de apoyo del nosocomio, enfatizando que el acompañamiento institucional fue pilar fundamental para superar la incertidumbre y la carga emocional del tratamiento.
Actualmente, el servicio de Oncología Pediátrica del HRAEPY brida atención activa y especializada a 75 niñas, niños y adolescentes que atraviesan diversos tratamientos contra el cáncer.
La infraestructura y el capital humano de este centro hospitalario consolidan la oferta médica del IMSS Bienestar en el sureste de México, garantizando el acceso gratuito, equitativo y de alta calidad para pacientes con padecimientos de máxima complejidad procedentes de Yucatán, Campeche, Quintana Roo y entidades vecinas.
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