Investigadores de la UNAM descubren en moscas de la fruta que esta sustancia reduce la neurotoxicidad asociada a la enfermedad, aunque advierten sobre los graves riesgos de consumir tabaco.

Por: Redacción
CIUDAD DE MÉXICO, 24 de julio de 2026.- La nicotina, una sustancia ampliamente conocida por sus efectos nocivos para la salud humana, podría esconder un inesperado beneficio protector contra enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson y el Alzheimer.
Así lo dio a conocer Enrique Reynaud Garza, investigador del Instituto de Biotecnología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), cuyos recientes hallazgos abren nuevas interrogantes en la búsqueda de tratamientos para estos padecimientos.
A pesar de que el consumo de tabaco acarrea serios problemas vasculares y incrementa exponencialmente el riesgo de desarrollar cáncer debido a los subproductos de su combustión, los científicos analizan el comportamiento aislado del compuesto químico para entender sus interacciones con el sistema nervioso.
El equipo del Departamento de Genética del Desarrollo y Fisiología Molecular utiliza como modelo de estudio a la mosca de la fruta (Drosophila melanogaster).
Este insecto comparte con el ser humano el 70 por ciento de los genes vinculados a enfermedades genéticas y reacciona a la farmacología de forma prácticamente idéntica.
Durante el estudio, los especialistas trabajaron con la alfa sinucleína humana, el primer gen asociado con la aparición del Parkinson, así como con la proteína sinfilina.
Mediante el desarrollo de insectos transgénicos, los científicos lograron que los especímenes sintetizaran ambas proteínas en sus neuronas cerebrales. Sorprendentemente, al coexpresarse juntas, las proteínas mostraron una toxicidad menor.
El hallazgo principal ocurrió al exponer a las moscas afectadas a concentraciones bajas de nicotina. Los investigadores observaron que el compuesto activó los receptores nicotínicos del sistema nervioso de los insectos, protegiéndolos del daño que provocan la alfa sinucleína y la sinfilina.
Esto sugiere que el desbalance en la coexpresión de estas proteínas es una de las causas directas de la enfermedad y que la nicotina logra intervenir favorablemente en ese proceso.
La relevancia de este avance cobra peso ante el panorama epidemiológico actual.
Datos de la Secretaría de Salud ubican al Parkinson como la segunda enfermedad neurodegenerativa más frecuente en México, afectando a unas 500 mil personas entre los 45 y 60 años.
Se prevé que esta cifra aumente en las próximas décadas debido al envejecimiento paulatino de la población, el cual representa el principal factor de riesgo.
La enfermedad se desencadena por la pérdida o muerte de las células cerebrales encargadas de producir dopamina, lo que ocasiona un paulatino deterioro en la conducta motora.
Actualmente, solo el cinco por ciento de los casos se atribuye de forma estricta a factores genéticos, mientras que el 95 por ciento restante corresponde a eventos esporádicos de causa desconocida.
Reynaud Garza, integrante del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores nivel II, advirtió que en el desarrollo de la patología inciden factores ambientales como la presencia de metales pesados, la exposición a pesticidas y estados inflamatorios derivados de la obesidad, la mala nutrición o infecciones.
El especialista enfatizó que, por el momento, el mal de Parkinson no tiene cura, por lo que comprender la biología de estas proteínas y el mecanismo protector de la nicotina marca una ruta prometedora hacia futuros tratamientos farmacológicos.
UNIVERSIWEB Noticias locales, naciones e internacionales