La FES Zaragoza transforma el aceite de cocina usado en “Es-Pumita”, un jabón líquido ecológico

Un equipo liderado por la investigadora Alejandra Chávez convierte residuos de las cafeterías universitarias en un producto biodegradable que combate la contaminación del agua y la obstrucción del drenaje.

Por: Redacción 

CIUDAD DE MÉXICO, 27 de julio de 2027.- Investigadores y estudiantes de la Licenciatura en Ingeniería Química de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Zaragoza, de la UNAM, desarrollaron “Es-Pumita”, un jabón líquido elaborado a partir de aceite de cocina usado.

Esta innovación, basada en los principios de la química verde y la economía circular, busca dar valor a un residuo que comúnmente se desecha de forma inadecuada y genera graves impactos ecológicos, ya que un solo litro de aceite mal vertido puede contaminar hasta 40 mil litros de agua.

El proyecto, encabezado por la académica Alejandra Chávez Riveros junto a un equipo de servicio social y tesistas, recolecta en promedio 20 litros semanales de grasa y aceite vegetal en las cafeterías del Campus II de la FES Zaragoza.

El insumo pasa por un riguroso proceso de clarificación —donde se filtran y purifican residuos sólidos, humedad y malos olores— para posteriormente someterse a la saponificación mediante una base fuerte. Este procedimiento rinde entre seis y diez litros de jabón líquido por lote.

A diferencia de las alternativas comerciales, el ingrediente activo de “Es-Pumita” son las sales de ácidos grasos naturales, lo que le otorga un alto grado de biodegradabilidad y reduce el uso de aditivos químicos sintéticos.

La formulación incluye únicamente elementos esenciales como glicerina, EDTA, vitamina E y esencias. Además de sus ventajas ecológicas, el desarrollo atiende un problema estructural de infraestructura en la zona oriente de la Ciudad de México, donde la acumulación de grasas en las coladeras provoca taponamientos recurrentes en el sistema de drenaje e incrementa el riesgo de inundaciones.

Actualmente, “Es-Pumita” cuenta con registro de marca y se suministra a modo de prueba piloto en los sanitarios del Campus II de la entidad universitaria, con miras a extender su distribución al Campus I.

Aunque por el momento la capacidad de procesamiento del laboratorio es limitada, el equipo de investigación plantea a futuro ampliar sus instalaciones para registrarse como centro de acopio formal, lo que permitiría recibir aceite de la comunidad externa y escalar el impacto social y ambiental de esta iniciativa universitaria.

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