La secretaria de Bienestar de Yucatán apuesta por la cercanía sin intermediarios y su propia experiencia de vida para guiar los programas sociales estratégicos de la entidad.

Por: Yoisi Moguel
MÉRIDA, Yucatán, 10 de agosto de 2026.- Hay detalles en la función pública que no se aprenden en los manuales de administración, sino en la cotidianeidad, como la empatía, saber escuchar, servir con valores y principios, para crear las mejores estrategias que permitan la efectividad en las políticas públicas.
Para Claudia Estefanía Baeza Martínez, actual secretaria de Bienestar de Yucatán, entender las necesidades de las familias yucatecas pasa por un filtro personal: “Ser una mujer de 38 años, originaria de Tizimín, con 15 años radicando en Mérida y madre autónoma de tres hijos”.
Desde esa perspectiva, la encargada de la política social del estado sostiene que la clave para hacer eficiente la labor gubernamental va más allá de un discurso, es entender para poder atender a los 106 municipios del estado.
Con una trayectoria construida desde los orígenes del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) en la entidad y tras su paso por el Congreso del Estado como diputada local, Baeza Martínez considero el trabajo territorial como el verdadero termómetro de la gestión pública.
Escuchar a la ciudadanía en sus comunidades, aseguró, fue el eje fundamental de su labor legislativa y hoy constituye el pilar desde el cual encabeza la Secretaría de Bienestar, para conocer más a fondo la problemática de cada joven, mujer, adultos mayores y familias.
Para la funcionaria, la política tiene como fin primordial el servicio a los demás, lo que exige una cercanía constante y sin intermediarios con la realidad que vive cada hogar.
En entrevista puntualizó que entre los proyectos estratégicos bajo su encomienda destaca el programa Mujeres Renacimiento, cuya una inversión en 2026 será de 270 millones 890 mil pesos.
Esta iniciativa, detalló, fue diseñada para visibilizar y respaldar a las jefas de familia que sostienen el hogar de manera independiente, que ya registra a más de 10 mil madres autónomas que a través de este programa gubernamental fortalecen su economía al recibir de 2 mil 500 a 3 mil pesos bimestrales.
Para la titular de Bienestar este programa va más allá del apoyo económico, pues su propósito es brindar acompañamiento integral a las mujeres mediante la coordinación con diversas dependencias para acercar oportunidades de educación, capacitación, emprendimiento y desarrollo económico, fortaleciendo su autonomía y la de sus familias.
Como parte de esta estrategia, anotó, se impulsa Parteras de Bienestar, una extensión de Mujeres Renacimiento dirigido a reconocer el trabajo de las parteras tradicionales de todo el estado con 3 mil pesos bimestrales. La meta es alcanzar las 450 beneficiarias.
La empatía con esta causa, dijo, surge de su vivencia directa, porque al conocer de primera mano lo que representa buscar oportunidades para sacar adelante a la familia, encauza la política pública como la red de apoyo institucional que las mujeres necesitan para construir autonomía.
Esta misma visión, señaló, guía la atención a la juventud, donde se realiza un trabajo constante de coordinación para asegurar que las y los estudiantes mantengan recursos económicos para permanecer en las aulas.
“Son más de 9 mil estudiantes universitarios de 96 municipios, quienes reciben una beca bimestral de 3 mil pesos y para este año, el programa ejercerá un presupuesto de 150 millones 720 mil pesos”, precisó.
En el ámbito de la educación básica, resaltó el programa Bienestar en tu Escuela, que con la perspectiva de apoyo a la economía familiar se entregan 197 mil 974 paquetes escolares para estudiantes de más de mil 200 planteles.
A través de una inversión por ejercer de 124 millones 60 mil pesos, los estudiantes reciben útiles escolares, mochilas y camisas elaborados en pequeños talleres de Ticul, Huhí, Tekit y zapatos hechos por artesanos de Hunucmá.
El desempeño de Estefanía Baeza al frente de la Secretaría de Bienestar combina la disciplina del trabajo de base con la responsabilidad directiva de programas sociales de amplio alcance.
En un escenario donde la ejecución de la política social define la relación entre el gobierno y la ciudadanía, la cercanía operativa y la identificación directa con las necesidades cotidianas marcan el rumbo de su gestión en la dependencia.
UNIVERSIWEB Noticias locales, naciones e internacionales